Ir al contenido principal

Entradas

Destacado

Bichos seleccionados

No soy amiga de los bichos, quizá por eso los observo tanto. No quiero tenerlos cerca de mi cuerpo, pero invierto horas en mirar documentales para ver qué es de su vida y de la nuestra. Cuando veo un libro sobre bichos también siento una predilección mayor, una invitación a seguir inspeccionando su/nuestro mundo. Desde que empezó este año me vi sometida a situaciones absurdas con diferentes insectos: por ejemplo, un abejorro salvaje me picó el ojo la noche de año viejo y hace poco una gata peluda durmió en la almohada de mi hijo toda una noche y luego lo picó. ¿Cómo llegó ese bicho a su cama? ¿Debo decir qué pasó esa noche? Nada muy fuera de lo común, cenamos y después le leí un libro antes de dormir. ¿Que qué libro? Ah, sí, ¡Vecinos bichos! Y yo, que no puedo ser menos trágica de lo que soy, y no puedo dejar de buscar señales que unan la ficción y la realidad, me siento maravillada (y horrorizada) por estos sucesos. Entonces, acá estoy con tres bicholibros preciosos por su calidad t…

Últimas entradas

La voz en los confines

La primera caricia de la lengua

Nos unen las cosas que brillan

Viajar entre Espejismos

Un lugar llamado Santa Fruta

También me gusta mucho Jumanji

Mi conurbano japonés

En invierno: hacer lectura pero con abrigo

Los pájaros son siempre un detalle

Vivir a lo Selma -a veces-